La ley prohíbe el transporte en el habitáculo de viajeros de cualquier animal, a excepción de los perros lazarillos. Los perros, gatos y demás animales que solemos adoptar como fieles compañeros, deben viajar en los maleteros en el interior de un transportín o cesta especial proporcionada por el propio viajero que debe estar adaptada para este uso, quedando prohibido su traslado fuera de estos habitáculos.

Con carácter general, el traslado de estos animales se realiza bajo la entera responsabilidad de sus propietarios, que viajarán necesariamente en el mismo servicio que el animal.

El viajero debe presentarse al embarque, acompañado del animal, con una antelación de 15 minutos, introduciendo personalmente el animal en la jaula situándola dentro del autobús, según las indicaciones del conductor. El animal deberá estar en buenas condiciones físicas, higiénicas y anímicas para el traslado, no siendo obligatorio, aunque si recomendable, el uso de bozales en el caso de los perros.

El desembarque del animal será igualmente realizado por su propietario, procurando que no haya personas en las proximidades a fin de evitar circunstancias incómodas o peligrosas, que pudieran afectar al resto de viajeros.

El transporte de mascotas en PLM AUTOCARES es de carácter gratuito, debiendo avisar previamente en taquilla.

Por razones de comodidad y seguridad, únicamente se admite una mascota por autobús.